Quinto Elemento

Los jóvenes tienen un lugar FUNDAMENTAL en la construcción del Estado de Derecho

JULIETA VARGAS
JULIETA VARGAS

M.D. Miriam Julieta Vargas Laguna

Presidenta del Consejo Directivo del Colegio Nacional Voces Legales.

colegionacionalvoceslegales@gmail.com

 

Hoy debemos ser conscientes, requerimos a los jóvenes experiencia sin haberles dado una oportunidad para adquirirla, pero también les hablemos de responsabilidad social, pero los invitamos a participar en las conversaciones donde se analizan los problemas de su comunidad, sin dejarlos que expongan desde su sentir la problemática y sugieran soluciones.

 

Desde el Colegio Nacional Voces Legales, hemos tenido claro que la participación universitaria debe ocupar un lugar en nuestros objetivos y trabajo a realizar, proponiendo que los estudiantes puedan acercarse, preguntar, proponer y conocer cómo se ejerce una profesión, con sus exigencias, responsabilidad, ética y valores que implica intervenir en la vida de otras personas.

 

Quienes ejercemos el Derecho sabemos cuánto trasciende la toma de decisiones y el ejercicio bajo estándares de calidad y compromiso, hemos visto la preocupación de una familia que espera una resolución, el desgaste de quien lleva años buscando justicia y la incertidumbre que provoca no saber si un derecho será respetado; esa realidad debe formar parte de la preparación de un abogado desde sus primeros años, pues el amor a lo que harán la mayor parte de su vida sin duda impacta para tomar la decisión correcta y con ello un ejercicio en constante aprendizaje.

 

Hay algo muy importante que los jóvenes deben comprender y es, que estudiar Derecho también supone preguntarse qué estamos dispuestos a hacer para que las cosas funcionen mejor. El conocimiento jurídico nos permite identificar problemas, pero necesitamos criterio, sensibilidad y carácter para asumir la parte que nos corresponde.

 

Por eso considero que los universitarios ya son parte de la construcción del Estado de Derecho, lo son cuando se toman en serio su preparación, cuando cuestionan una práctica injusta con argumentos, cuando buscan orientación para ayudar a alguien y cuando participan en una propuesta que puede beneficiar a su comunidad. “Su aportación merece ser escuchada y acompañada”.

 

Esa convicción está presente entre el Colegio Nacional Voces Legales y las Universidades, que, en aras de consolidar esos principios de formación en los estudiantes, buscan con la firma de convenios de colaboración, impulsar espacios de servicio social, prácticas profesionales y formación complementaria, asumimos una responsabilidad concreta: procurar que el encuentro entre la universidad y el ejercicio profesional tenga contenido y seguimiento.

 

Para nosotros la firma de un convenio compromete, pues después de la fotografía vienen las tareas: identificar proyectos, organizar actividades, asignar responsables y acompañar a los estudiantes, solo así podremos reconocer el alcance de lo que estamos construyendo. Siendo siempre cuidadosos con la experiencia que les ofrecemos, pues un estudiante está en formación, necesita saber para qué sirve su trabajo, qué se espera de él y a quién puede acudir cuando tiene una duda. Merece aprender de personas que actúen en congruencia.

 

Desde esa misma visión impulsamos Voces Legales en Formación, nuestro Programa Institucional de Precolegiación y Afiliación Estudiantil, dirigido a jóvenes que cursan el último año de Derecho. Queremos que su acercamiento a la vida colegiada les permita conocer otras experiencias, discutir con respeto, fortalecer su criterio y participar en actividades vinculadas con la legalidad, los derechos humanos y la cultura de paz.

 

Nos interesa que encuentren una comunidad donde puedan decir “esto no lo entiendo”, “aquí veo un problema” o “tengo una propuesta”, con la confianza de que alguien va a escucharlos y a tomar en serio su participación.

 

A quienes ya tenemos una trayectoria nos toca hacer espacio. Compartir lo que sabemos, dedicar tiempo y aceptar que también necesitamos revisar nuestras propias prácticas. No podemos pedirles a las nuevas generaciones que mejoren la profesión si les enseñamos a repetir, sin cuestionar, todo lo que nosotros hacemos.

 

Y a los estudiantes les corresponde aprovechar esa oportunidad con disciplina, prepararse, cumplir, preguntar y sostener sus ideas con estudio. La confianza profesional se construye en esas decisiones cotidianas: cómo tratamos a una persona, cómo cuidamos la información que nos confía y qué hacemos cuando nadie está supervisando nuestro trabajo.

 

Como presidenta del Consejo Directivo del Colegio Nacional Voces Legales, me toca expresar lo que el Colegio tiene a bien generar como eje rector, y es que nuestra relación con las universidades pueda reconocerse en jóvenes que participan, en proyectos que se realizan y en una formación que conserva el sentido humano de la profesión al servicio del bien común.

 

A las y los universitarios les invitamos a sumarse de forma corresponsable; a tomar su lugar que les pertenece, comprometiéndonos a acompañarlos y a juntos encontrar los “CÓMO SÍ”.

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