ELENA VILLARREAL

La Flaca en Cancún se bronceaba,
descansaba muy coqueta y perfumada,
vestía sombrero, lentes y huaraches
pero sentía que algo más le faltaba…
A Ultrafemme su GPS la mandaba
¿Iré a la boutique de Puerto Cancún o Kukulcán? dudaba,
“La que me quede más cerca porque estoy desesperada,
No sé si de verme más vieja o más cansada”.
¿En qué le podemos ayudar Doña Flaca?
Preguntó una empleada, muy atenta y educada
¡Quiero que me atienda Doña Elena!
Porque tengo muchas ganas de saludarla,
Déjeme llamarla, a ver si no está ocupada…
No te preocupes niña que las horas muertas
Son mis mejores amigas…
“¿Cómo estás, Elena querida? le dijo La Muerte altiva…
¡Mejor dime a qué has venido! le dijo la Villarreal sorprendida…
“Pensaba llevarte de paseo al más allá,
pero veo que llevas 50 años de vida
haciéndonos a todos brillar”.
“Comenzaste vendiendo perfumes, cremas y labiales,
Y ahora eres amiga de diseñadores internacionales
Convertiste a México en pasarela,
Pero ya es hora de colgar las suelas…
Elena riendo le contesta:
“Ay, Flaca, no te confundas,
llevo 50 deslumbrantes años de fiesta,
¡y ni con tus planes para descansar me tumbas!”
“Ultrafemme apenas empieza,
Nos vamos a Plaza La Isla a celebrar los primeros 50,
mientras tenga vida esta mujer traviesa
te quedarás con las ganas de llevarla a tu fiesta”.
La Catrina muy desairada, se fue bien perfumada,
Con Chanel No. 5 y un poco de Balenciaga,
Se despidió sonriendo diciendo muy resignada:
“Ahí les dejo a Elena Villarreal
Tan elegante y tan visionaria,
¡le daré otros 50 para que siga siendo tan querida como admirada!
Que disfrute de su Segundo Aire, de Vifac y de sus nuevos planes
La verdad es que aún está muy guapa y ocupada.




