
Imagino que has arribado al paradero más sublime del universo, en la presencia divina de Dios. ¡Qué mejor lugar podría haber! Y que te sientas dichoso por haber experimentado este viaje llamado vida, en el que disfrutaste de una familia hermosa que te ama y seguirá amándote por toda la eternidad. Te agradezco por todo lo que ofreciste con corazón. Deseo que continúes brillando y sintiendo una profunda paz.
Que Dios brinde fortaleza a tu mami y a cada uno de tus seres queridos.
¡Gracias!
Adriana Núñez Robles





