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Marilyn Monroe El legado de un Icono de estilo

Siempre he pensado que Marilyn Monroe no sólo entendía de glamour, entendía perfectamente el poder de la imagen. Y desde mi perspectiva como Asesor de imagen, eso es justamente lo que la convirtió en un ícono eterno. Marilyn sabía cómo usar la moda para potenciar su esencia, resaltar su feminidad y construir una presencia que hasta hoy sigue siendo imposible de ignorar.

Lo que más admiro de ella es que nunca parecía disfrazada ni esclava de tendencias. Todo en su estilo se sentía auténtico, intencional y completamente alineado con quién era. Las siluetas ajustadas, las cinturas marcadas, los escotes profundos y las telas fluidas no sólo le favorecían visualmente; comunicaban seguridad, sensualidad y muchísima personalidad. Y al final, eso es lo que realmente hace memorable a una imagen: cuando transmite su verdadera identidad.

Marilyn Monroe no sólo fue una estrella de cine; fue de esas mujeres que tenían una presencia imposible de ignorar. Y honestamente, creo que gran parte de su magia estaba en cómo entendía la moda y la hacía completamente suya. Marilyn no usaba ropa sólo para verse bonita, usaba la imagen para expresar sensualidad, seguridad y muchísima personalidad sin perder elegancia.

Desde mi ojo experto en Imagen personal, me ha parecido increíble cómo conocía perfectamente lo que le favorecía. Las siluetas ajustadas, las cinturas marcadas, los escotes profundos y las telas fluidas se convirtieron en parte de su sello personal. Todo en ella transmitía feminidad, pero nunca de una manera exagerada; había equilibrio, intención y muchísima presencia. Y eso es justamente lo que hace que su estilo siga sintiéndose tan actual.

Muchos de sus looks más icónicos nacieron junto al diseñador William Travilla, y sinceramente son momentos que quedaron grabados para siempre en la historia de la moda y el cine. El vestido rosa de su máxima obra “Los caballeros las prefieren rubias”, el legendario vestido blanco de “La comezón del séptimo año” o incluso ese estilo western sensual de “Misfits” siguen siendo referencias absolutas hasta hoy. Hay looks que simplemente envejecen… y otros que se convierten en historia. Marilyn supo hacer historia, como la primera marca personal que trascendió fronteras. 

Pero algo que admiro todavía más es su estilo fuera de cámaras. Marilyn tenía esa capacidad de verse igual de impactante en un look glamuroso que usando jeans, pantalones capri o prendas mucho más simples. Nunca se veía disfrazada ni esclava de tendencias; todo parecía natural en ella. Y creo que ahí está el verdadero secreto de un gran estilo: cuando la ropa acompaña tu esencia en lugar de opacarla.

Por eso no sorprende que generaciones enteras sigan inspirándose en ella. Artistas como Madonna, Kim Kardashian, Sabrina Carpenter y Lady Gaga han retomado elementos de su estética porque Marilyn representa mucho más que glamour. Representa una energía, una actitud y esa clase de belleza icónica que simplemente nunca pasa de moda.

Vamos a explorar a través de un viaje en el tiempo, la evolución de estilo de esta estrella que se construyó a ella misma para ser una de las figuras más conocidas y eternas del espectáculo a nivel mundial. 

  • Modelo: Mría Cristina Chalita.
  • Diseñador: Gerardo Velasco.
  • Locación: Kempinski Hotel Cancún.
  • Maquillaje y peinado: Evok Beauty Lounge by Violeta Rodríguez. 
  • Fotografía: Eugenio Salcedo Photography Studio.
  • Retoque digital: Alejandro Coreas.
VESTIDO BLANCO
VESTIDO BLANCO

NORMA JEAN; LA CHICA PIN UP (DÉCADA DE LOS 40´S)

Mucho antes de convertirse en la inolvidable Marilyn Monroe, era simplemente Norma Jean Baker. Y algo que siempre me parece interesante analizar desde la imagen personal es cómo, incluso en esa etapa tan temprana, ya comenzaba a construirse la esencia visual que después la convertiría en un ícono absoluto.

En 1946, mientras daba sus primeros pasos como actriz, comenzó a proyectar esa imagen fresca, cercana y naturalmente encantadora que más tarde conquistaría a Hollywood. Durante las sesiones promocionales de 1946 y 1947 como modelo de revistas, su estilo transmitía una feminidad mucho más suave e inocente, pero igual de magnética. Uno de los looks más recordados de esa época fue el bikini de rayas estilo candy cane, una pieza divertida y perfectamente alineada con la estética pin-up del momento, que además resaltaba increíblemente su cabello rubio fresa.

Y creo que ahí ya se notaba algo clave en Norma Jean: entendía cómo usar la imagen para conectar emocionalmente con la gente. Incluso antes del glamour extremo y los vestidos icónicos, había una identidad visual muy bien construida detrás de una joven Norma Jean.

    IMG 0102Modelo: Vanessa Mendoza.

    Diseñador: Patricia Coria.

    Locación: Estudio Creativo.

    Maquillaje y peinado: Lucía Farias.

    Fotografía: Doc Malone.

    “Con inteligencia Marilyn convirtió una crítica en un recuerdo eterno icónico. Elegí personificar ese momento porque me recuerda que la belleza real no pide permiso, no le importa la edad, ni las marcas, ni las dos horas de maquillaje. Sólo pide actitud”.

 

UN SENSUAL SACO DE PAPAS : NACE UN ICONO

Aunque Marilyn Monroe no inventó el little black dress, se apropió de él como si naciera con ella. Cuando comenzó a reinventar su imagen, proyectaba una seguridad y una presencia tan fuertes que terminaba apropiándose por completo de cada elemento que usaba. Y desde mi perspectiva como asesor de imagen, eso es justamente lo que diferencia a una mujer con estilo de una mujer que simplemente sigue tendencias.

Su energía de It Girl hacía que detalles tan clásicos como el bob rubio con puntas hacia adentro, los collares de perlas o los tacones parecieran parte de su propia creación. Marilyn no sólo usaba prendas icónicas; les daba personalidad. Tenía esa capacidad de transformar lo clásico en algo completamente suyo.

Uno de los ejemplos más claros fue el look que llevó mientras promocionaba The Asphalt Jungle: el eterno vestido negro combinado con delicados drapeados de chiffon, creando un equilibrio perfecto entre sofisticación, sensualidad y elegancia Old Hollywood. Un estilismo simple en teoría, pero inolvidable gracias a la actitud y la presencia con la que ella lo llevaba.

Fue a principios de esta Década que Marilyn levantó la voz sin siquiera abrir la boca, lo hizo a través de su imagen y su estilo, portando el ya icónico vestido de saco de papas de Idaho. 

Después de recibir críticas por parte de un periodista que desaprobó un sensual vestido rojo que Marilyn Monroe había usado —llegando incluso a decir que se habría visto mejor usando un saco de papas—, el estudio Twentieth Century Fox decidió convertir el comentario negativo en una jugada brillante de imagen y relaciones públicas.

¿La respuesta? Organizar una sesión de fotos donde Marilyn aparecía literalmente usando un saco de papas. Y sinceramente, fue la prueba perfecta de algo que ya era evidente: Marilyn tenía esa clase de presencia que hacía que cualquier prenda se viera especial. Porque al final, el verdadero impacto nunca estuvo únicamente en la ropa, sino en la actitud, la seguridad y la personalidad que ella proyectaba.

Desde el enfoque de imagen personal, este momento también demuestra algo muy importante: cuando una mujer entiende su esencia y sabe cómo habitar su imagen con autenticidad, trasciende cualquier tendencia, crítica o etiqueta. Marilyn no necesitaba un vestido espectacular para verse icónica; ella era quien convertía un costal de papas en algo memorable.

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Modelo: Regina Consuegra.
Diseñadoras: Regina Consuegra y Valentina Velázquez.
Locación: Estudio Creativo.
Maquillaje y peinado: Renatta Faz
Fotografía: Doc Malone.
Inspirados en la sensualidad directa de Marilyn en Gentlemen Prefer Blondes, capturamos su fuerza honesta con un toque juguetón y actual.

LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN RUBIAS : EL VESTIDO INESPERADO

Uno de los looks más replicado, copiado, homenajeado y reinterpretado de Marilyn Monroe, sin duda, es el inolvidable vestido rosa que llevó en el musical “Gentlemen Prefer Blondes” de 1953.  En la película, Marilyn aparece deslumbrante mientras interpreta “Diamonds Are a Girl’s Best Friend”, envuelta en un estilismo lleno de glamour, dramatismo y esa opulencia exagerada que terminó convirtiéndose en parte de la historia de la cultura pop.

Y honestamente, creo que este look resume perfectamente todo lo que Marilyn sabía hacer con su imagen: captar atención, proyectar feminidad y convertir un vestuario en un momento imposible de olvidar. Porque más allá del vestido, era la actitud con la que lo llevaba lo que realmente hacía que la escena brillara. Aunque originalmente no era el vestido que Travilla había diseñado para la famosa escena, de último momento y sin esperarlo se eligió para ser la pieza más representativa de la sensualidad de Marilyn. 

La influencia de este estilismo ha sido tan grande que ha tenido incontables reinterpretaciones a lo largo de los años. Desde el video “Material Girl” de Madonna, la esencia de Marilyn sigue reapareciendo generación tras generación. Porque hay looks icónicos… y luego están esos que se convierten en referencias eternas.

 

EL VESTIDO BLANCO, EL VESTIDO DE LA RUPTURA

Sin duda, uno de los outfits más famosos de Marilyn Monroe es el icónico look completamente blanco que llevó en “The Seven Year Itch” claro, el protagonista absoluto era ese vestido que terminó convirtiéndose en una de las imágenes más reconocidas en la historia del cine y la moda.

La escena aparece cuando Marilyn y su co protagonista, Richard Sherman, salen del cine y se detienen sobre una rejilla del metro. En el momento en que pasa el tren subterráneo, ella sonríe y dice: “Ooh, do you feel the breeze from the subway?”, mientras el viento levanta el vestido, dejando ver sus torneadas piernas y ropa interior de una manera espontánea, coqueta y absolutamente inolvidable que terminó marcando a generaciones enteras.

Desde mi perspectiva, lo más interesante de este look es cómo logró transformar un diseño relativamente simple en un símbolo eterno de sensualidad y glamour. El vestido diseñado por William Travilla no necesitaba excesos; el movimiento, la actitud y la energía de Marilyn hicieron todo el trabajo. Y justamente ahí está el verdadero poder de una imagen bien construida: cuando una prenda deja de ser sólo ropa y se convierte en cultura pop.

El impacto fue tan grande que provocó su separación del beisbolista Joe DiMaggio, ya que no pudo contener los celos de ver las sensuales piernas de su esposa decorando todo un edificio de la ciudad de Nueva York, en resumen, hay vestidos que simplemente trascienden el tiempo… y este definitivamente es uno de ellos.

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Modelo: Camila Morales
Diseño Pop Art: Diego Durán y Camila Morales.
Maquillaje y peinado: Renatta Faz.
Locación: Estudio Creativo.
Maquillaje y peinado: Renatta Faz
Fotografía: Doc Malone.
Inspirados en el retrato de Andy Warhol, capturamos la esencia de Marilyn: su silueta y esa fuerza invisible que la hizo caminar, existir y brillar, incluso en su fragilidad.

 

HAPPY BIRTHDAY MR. PRESIDENT. 1962

Uno de los últimos looks verdaderamente icónicos de Marilyn Monroe fue el impactante diseño de Jean Louis que llevó para cantarle “Happy Birthday” al entonces presidente John F. Kennedy en el Madison Square Garden. Y honestamente, pocas veces un vestido ha generado tanto impacto cultural, mediático y visual como este.

El diseño estaba confeccionado sobre una delicada tela nude translúcida cubierta con cientos de lentejuelas cosidas a mano, creando ese efecto brillante y casi “desnudo” que para la época resultó completamente provocador. Desde la perspectiva de imagen, este vestido fue una declaración absoluta de sensualidad, sofisticación y presencia escénica. Marilyn entendía perfectamente cómo convertir un momento en historia, y esa noche lo hizo de una manera imposible de olvidar. Cabe señalar que Marilyn era una experta en usar su imagen como medio de provocación, no es casualidad portar un vestido que emula la desnudez en el festejo del hombre más importante y del cual se decía era su amante. 

La aparición terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados y controversiales de su vida pública, dependiendo de quién lo cuente. Pero algo es indiscutible: el vestido trascendió a Marilyn y terminó construyendo su propio legado dentro de la historia de la moda.

Décadas después, volvió a ocupar titulares cuando Kim Kardashian lo usó de manera controversial en la Met Gala de 2022, demostrando que la influencia de Marilyn sigue siendo tan poderosa que incluso sus vestidos continúan generando conversación generaciones más tarde.

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  • Modelo: Wendy Leal.
  • Diseñador: Rubén Brito & Jonatan Canché.
  • Locación: Rest. La Casa del Chef.
  • Maquillaje y peinado: Wendy Leal para Dominican Beauty Salón & Spa.
  • Pulseras: Isa Maraf Jewelry.
  • Fotografía: Doc Malone.

SUS ÚLTIMAS FOTOS ENFUNDADA 

EN UNA PIEZA ARTESANAL MEXICANA

Algunas de las fotos más recordadas de Marilyn Monroe fueron tomadas apenas semanas antes de su muerte, y hay algo de esas imágenes que siempre me ha parecido fascinante: la naturalidad con la que lograba verse icónica incluso en los looks más simples y sin maquillaje.

En varias de esas fotografías, tomadas en la playa de Santa Mónica, Marilyn aparece usando únicamente un suéter que terminó llamando muchísimo la atención. No sólo por el diseño, sino por la historia detrás de la prenda: era de origen mexicano.

Durante una visita a México en 1962, Marilyn conoció lugares emblemáticos como las pirámides de Teotihuacán y convivió con figuras del cine mexicano como Emilio Fernández. Se dice que fue justamente en ese viaje donde consiguió el famoso suéter, probablemente en algún puesto artesanal de la zona.

Con el tiempo, el artesano Juan Martínez Nava reveló que la pieza había sido confeccionada por su familia en el Estado de México y que llegó a manos de Marilyn después de que una joven estadounidense la comprara durante un intercambio en México.

Y honestamente, creo que esa historia resume perfecto el estilo de Marilyn: podía usar alta costura, vestidos históricos o simplemente un suéter artesanal mexicano… y aun así hacer que todo se sintiera inolvidable. 

Al final, hablar de Marilyn Monroe va mucho más allá de recordar vestidos icónicos o momentos inolvidables del cine. Desde mi visión como asesor de imagen, lo que realmente la convirtió en una referencia eterna fue su capacidad de construir una identidad visual auténtica, coherente y llena de personalidad. 

Marilyn entendía que el estilo no se trata sólo de la ropa que llevas, sino de cómo la haces parte de quién eres. Y quizá por eso, décadas después, su imagen sigue inspirando: porque más allá del glamour, siempre hubo esencia, actitud y una presencia imposible de replicar.

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