El juego de la silla • Los candidatos toman la palabra

Estamos a pocos días de escribir un nuevo capítulo en la vida política de Quintana Roo ya que el gobierno del Estado renueva a su cabeza principal y esta vez predominan las mujeres en esta contienda que no se muestra fácil para ninguno porque la convicción y el deseo de servir los ha unificado, por lo que la moneda está en el aire por igual

Queremos dar las gracias a cada uno de los candidatos por abrirnos un espacio en su agenda para platicar de cosas más humanas, quizá no tan oficiales, a fin de hacer un retrato editorial donde cada uno compartió su sentir a lo largo de su trayectoria hasta llegar hasta este punto que los coloca en igualdad de circunstancias porque el objetivo es sacar adelante a un Estado, encabezando un proyecto que beneficie por igual a la población.  

Nos agradó escuchar la evolución de una mercadóloga como Laura Fernández que encontró en la política la plenitud profesional para sacar adelante un buen producto social; Leslie Hendricks nos confesó que al principio tuvo sus dudas de estudiar Derecho, pero con el tiempo llegó la convicción, gracias al apoyo de su familia que ha dejado huella en las páginas de Quintana Roo. 

Después de brillar con luz propia en el campo de la comunicación, Mara Lezama se ha convertido en la atención de los reflectores públicos al aceptar una invitación que afianzó su lucha social y para la que se prepara diariamente para hacer un buen papel. El doctor José Luis Pech ha tenido la oportunidad de fortalecer su experiencia a través de los múltiples cargos que lo han hecho un experto en materia política y actualmente se encuentra en el umbral de una nueva oportunidad para capitalizar todo ese conocimiento en aras de ser gobernador, y por último Nivardo Mena aceptó contender una vez más por el máximo cargo público para cristalizar sus programas de ayuda para poder sacar adelante este gran proyecto llamado Quintana Roo.


Laura Fernández Piña

¿Qué influyó más en ti a la hora de elegir una carrera?

“Soy una arquitecta frustrada, me hubiera encantado. Estudié mejor mercadotecnia y eso me acercó a las necesidades de la gente; desde muy chica realicé actividades filantrópicas. Durante la secundaria que estudié en Guadalajara, formé parte de un grupo de jóvenes que atendían enfermos en el Hospital Civil; a mí me tocó una parte muy delicada, que era el área de niños con quemaduras de segundo y tercer grado, así como niños con leucemia en fase terminal. Me tocó eso no porque yo lo haya elegido, sino porque llegué tarde y mis demás amigas se fueron a otras áreas menos crudas. Pero no le saqué al parche y todos los viernes durante tres o cuatro años en mi juventud estuve asistiendo sin falta.

Esa parte me sensibilizó en un momento de mi vida donde te estás formando, la estás entendiendo, preguntándote quién eres, y volviendo a la mercadotecnia, se convirtió en un factor de ayuda a mi comunidad, siempre he aprendido de esa parte de la gestión social; ayudar a la gente que no tiene a nadie que le apoye. Es importante extender una mano amiga”.

¿Qué opinas de los cumplidos, te gustan o son sólo flores?

“Siento que tienen que ir acompañados de un comentario positivo, más si lo vemos por la parte intelectual. Considero que el piropo por sí solo, debe ir acompañado del reconocimiento del talento, sea el área que sea”.

Describe un día típico… que no sea precisamente ´en campaña´.

“Casi todos los días estoy en campaña, desde hace cinco años, pero de los días que extraño es un domingo en mi casa, levantarme y hacerles chilaquiles bien picosos, con sus frijolitos; hacer el licuado de fresa que le encanta a mi hija. Comer en la cama viendo la tele, abrazar a mis perritas y disfrutar a mi familia, la plática coloquial, informal; poder ir a la playa y visitara mis amigos”.

¿Qué es lo que le satisface y lo que te molesta en el trabajo diario?

“Me molesta y me frustra que no haya piso parejo, que no se permita el desarrollo de las personas, y que haya otras que lo obstruyan. Lo he vivido a lo largo de mi carrera política, con personajes poderosos. A mí me ha costado mucho, he luchado contracorriente, nadie me ha regalado ninguna posición, más cuando veo que otras personas lo tienen como pase automático; yo voy por el camino empedrado y otros van por la autopista, pero eso te hace mejor persona para enfrentar circunstancias difíciles”. 

¿Cuáles tú mayor fortaleza personal que puede marcar una diferencia en esta contienda electoral?

“Mi fortaleza personal es mi templanza; estoy curtida en una carrera dura, de ataques y grandes retos. Fui Directora de Turismo municipal en el 2001 cuando fue el ataque de las torres gemelas y nos quedamos sin turismo. Me tocó ser Secretaria de Turismo de Quintana Roo cuando tuvimos el primer arrivo de sargazo y no sabíamos cómo ni por dónde; fui directora técnica del gabinete municipal en 2005 cuando nos impactó el huracán Wilma; fui presidenta municipal otra vez con sargazo y pandemia, más dos huracanes y además la inseguridad, todos esos retos te hacen estar a la altura de las circunstancias”.

¿Tienes alguna actividad extraprofesional, política, deportiva, cultural?

“Tengo varias cachuchas: la de esposa, la de mamá, la de hija, la de amiga, y hay que cubrir todas porque es lo que alimenta al ser humano, y es la parte que te aterriza, si no tuviera esa parte estaría volando”.

¿Tiene muchos amigos?

“Muchísimos. Me siento privilegiada de tener gente que me quiere y son correspondidos con mi cariño”.

¿Qué es lo que más valoras de ellos?

“Su lealtad a prueba de balas. Cuando estás en la política, arriba o abajo y no te dan la espalda. En cambio, hay otros que se alejan o pintan su raya”.

¿Cómo organizas tu día para compartir tiempo de calidad con tus hijos, tu esposo y el resto de tu familia?

“Tengo una familia muy comprensiva a la que le cuesta trabajo, lo resienten mi esposo, mis hijos, mis padres, pero lo logro sobrellevar por la confianza; dicen que santo que no es visto no es adorado, pero nos tenemos mucho amor y eso nos hace afrontar los retos”.

Eres una mujer que mantiene una personalidad constante, no exploras en tintes, cortes audaces de cabello ni diferentes looks, ¿por qué?

“Me siento a gusto como soy, no estoy preocupada; soy una persona segura, (no quiero decir que quienes cambien de look sean inseguros) soy como soy y no tengo que buscar otras maneras”.

Cuál es la frase que tú misma acuñaste en tu vida y que se ha convertido en tu filosofía y que incluso te gustaría fuera parte de la vida de tus hijos…

“Adopto frases que para mi son importantes para salir adelante. Decía mi abuelita: No esperes que te vaya bien, has algo para que te vaya bien. Y eso es lo que estoy haciendo, Trabajo todos los días”.

Supersticiosa…

“No me gusta pasar debajo de las escaleras, no me gusta ver un gato pasando en frente de mí, o que se caiga la sal en la mesa. Prefiero evitar todo eso”.

Número favorito

“El 8. El infinito”.

El día que marcó tu vida…

“Cuando gané la presidencia de Puerto Morelos, fue un parteaguas; logré tanto la candidatura como ganar la elección sin respaldo político. No es lo mismo tener un cargo administrativo que uno de elección popular, y aunque ya había sido diputada local por mayoría. Aprendí a decidir sobre el destino de una comunidad y además fui la primera presidenta municipal.

¿Qué te ves haciendo dentro de 5 o 10 años?

Lo mismo que estoy haciendo hoy: trabajar por mi estado.


Leslie Hendricks Rubio

Cuando viste la vacante de este puesto, ¿qué fue en lo primero que pensaste?

“Que hay que llegar con la mejor preparación y con toda la disposición para desempeñarlo de la mejor manera”.

Si volvieras a comenzar tus estudios ¿Qué harías de forma diferente?

“Los disfruté mucho. Cuando tomé la decisión de estudiar derecho -fue casi de último momento-, nunca pensé que estudiaría derecho y para mí ha sido una gran experiencia; muchas veces no entiendes tus decisiones en el momento que las tomas, sino pasado algún tiempo, hoy que me dedico al servicio público y a la política, me doy cuenta que me ha servido mucho y me encanta haber elegido ser abogada. Es decir, la volvería a estudiar”.

¿Posees experiencia en el sector que espiras desempeñar?

“Tengo 20 años trabajando en el servicio público”.

¿Por qué te gustaría obtener precisamente este empleo y no otro?

“Por los tiempos en los que vivimos, porque creo que hoy nos hace falta una mejor dirección que sea ejercida con amor, convicción y firmeza”.

¿Te gusta que le feliciten cuando has trabajado bien?

“Me gusta hacer bien lo que hago, pero siempre son bien recibidas las felicitaciones”.

Describe un día típico en tu día a día…

“Adrenalina, cariño, diversión, cansancio, pero lo mejor es que siempre están llenos de imprevistos. Empezando porque tengo cuatro hijos varones, uno es casi un bebé, y ejerzo una profesión en la que tu agenda cambia minuto a minuto; hay tiempo para todo siempre y cuando seas disciplinado y estés convencido de ello porque eso nos va permitir trazarnos la ruta y pase lo que pase, seguirla, porque ya sabemos a dónde queremos ir”.

¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles para este puesto de trabajo?

“Los fuertes: el conocimiento, la trayectoria, la convicción y el amor por lo que me gusta hacer y la debilidad es también esto mismo, a veces pienso que ya estoy muy cansada, que es muy difícil, pero siempre termino retomando el camino porque eso es lo que me gusta hacer”.

¿Cuáles son tus objetivos a corto, medio y largo plazo? Cómo piensas conseguirlos…

“A corto plazo, brindar tranquilidad y seguridad a las personas de que se tomo una buena decisión, y en el mediano y largo plazo ir entregando los resultados que la gente espera”. 

¿Qué aficiones tienes actualmente? ¿Cuáles te gustaría realizar en el futuro?

“Me gusta poder disfrutar de lo que estoy haciendo y poder combinar todas estas facetas de mamá, esposa, amiga, profesionista; te lo facilita la gente que convive contigo; tengo un esposo que me acompaña y entiende perfectamente lo que hago, mis hijos son super buena onda a sus 10 años, platico con ellos de muchas cosas y lo más importante es mi familia, es mi red de contención para cualquier eventualidad y para seguir adelante”.

¿Qué has aprendido de tus errores?

“Que todo lo que nos pasa muchas veces no lo entendemos, sufrimos, lloramos o nos lamentamos por algo que sucedió pero llega un momento en que volteas y entiendes por qué sucedió, y nada ha sido en vano, nada de lo que me ha tocado vivir es un desperdicio, y eso es lo que me hace la mujer que soy hoy y la persona que quiere alcanzar una nueva meta con la mejor de las intenciones”.

Si volvieras a nacer y pudieras conservar algo de tu vida anterior, ¿qué conservarías? ¿Y qué cambiarías?

“Ser mujer, mamá y dedicarme a lo que dedico. No cambiaría nada”.

¿Si tu vida fuera una película cómo la titularías?

“Sálvese quien pueda”.

¡Qué llevas en ti de tus padres todos los días? 

“De mi mamá la pasión y la compasión. Aparenta ser más fuerte de lo que en verdad es, pero es muy apasionada en todo lo que hace. De mi papá el temple y la tenacidad, es una persona que no se rinde fácil, y que hasta disfruta los retos más difíciles. Tengo la bendición de contar con ellos y eso me fortalece”.


Mara Lezama Espinosa

¿Cómo te preparaste para hacer casting en la vida política?

“Con los valores que me inculcaron mis padres; mi papá siempre me dijo sólo hay un camino y es el correcto. Y en ese equilibrio entre la honradez, el hacer bien las cosas y sacar las mejores calificaciones con mención honorífica mi papá me felicitaba, me daba un abrazo y me decía: No tienes más nada qué hacer, así que sigue por ese camino, sacando buenas calificaciones. Mi mamá por su parte me nutrió por el lado del corazón, me decía: has el bien, aunque nadie lo note, no se peleén porque así empiezan las guerras, nunca juzgues porque no sabes lo que carga el otro, así nos preparó para enfrentar la vida, con retos muchos y como mujer más. Cuando tienes una familia que te cobija, un marido que es el amor de mi vida, unos padres enamorados a sus 84 años, uno no puede dar lo que no tiene; en la vida debes de trabajar con esos valores y esas fortalezas y con ese amor que hay en el corazón”.

A propósito de este papel ¿Qué te llamó la atención del libreto o del personaje que estabas a punto de estelarizar?

“Había muchas invitaciones en ese momento -era 2018-, así que platiqué mucho de los pros y los contras con ese caballero que me sonríe al fondo; soy una mujer que siendo una luchadora social, eso mueve y alimenta mi alma, creí que era suficiente desde mi trinchera desde mi ámbito profesional y personal, es algo que mis hijos también han hecho desde pequeños, y yo también gracias a mis padres. Primero lo platiqué mucho con mi familia, hubo nervios porque al aceptar este papel cambiarían cosas en mi casa. Soy una mamá muy presente. Sabía que empezarían a juzgarme sin conocerme, fue mucha incertidumbre por lo que pudiera venir. 

Cual fue el mayor reto para empezar las grabaciones de la primera temporada…

“Sabe, quiere y puede. Ese fue mi primer eslogan. Cuando llega esta oportunidad me daba tristeza escuchar que alguien preguntara si iba a poder. Claro que las mujeres podemos. No es un tema de lucha de géneros. Quizá nunca dimensionas tantas cosas que vienes y que tienes que resolver, pero siempre estuve convencida. Lo único que se me dificultó fue física en la prepa pero aun así le eché ganas y saqué un 10, de igual forma estudié durante muchas horas algunos rubros que no conocía del servicio público, me junté con gente que sabe”

¿Qué esperas ofrecer en la segunda temporada?

“Le di continuidad a lo que habíamos logrado en la primera temporada -para seguir con el tema-, porque me costó mucho en la primera temporada la digitalización, para quitarle tramitología a los ciudadanos. Todo es perfectible y mejorable, y el objetivo de la segunda temporada es combatir la corrupción. Y continuar con la transparencia, así como quitar la arrogancia del poder”.

Después de esas dos grandes producciones te vemos muy entusiasmada de encabezar ahora una producción estelar con un gran reparto que te podría valer un reconocimiento aún mayor…

“Es una inmensa responsabilidad. Cuando voy por la calle platico mucho con la gente, así conozco sus inquietudes. Algunas veces me preguntan por qué no me voy cuando terminó un mitin y les digo simplemente que no, porque así escucho a una madre soltera o al policía, porque si no cómo armo un reparto, que en este caso sería un gabinete; cómo armas políticas públicas, no son cosas que se plantean en una oficina si desconoces las necesidades. Y si ya trabajaba 24/7, no sé de dónde voy a sacar más tiempo para poder lograr ese gobierno diferente que queremos”.

¿Qué se siente ahora estar frente a las cámaras y ser el objetivo cuando en los inicios de tu profesión era el revés…?

“Nunca dejas de estar del otro lado, me encanta la comunicación. Cuando llego a las comunidades y empiezo a platicar con la gente, de alguna forma la estoy entrevistando. Nunca debemos dejar de lado nuestras raíces, y ahora he logrado combinar mi profesión con la de gestora social y todo junto alimenta mi alma”.

¿Y ya para terminar nos gustaría saber a qué equipo de futbol le vas?

“Al Cruz Azul, pero también le voy a todos los equipos que hay en Quintana Roo. Tenemos que ser pro deporte, todos mis hijos juegan futbol. Y a ti adolescente, abraza tus sueños, has lo que te apasiona; has deporte, el que quieras, y que nadie te diga que no puedes, lo importante es andar por el camino correcto, que nada los distraiga y ese, sin duda alguna los llevará a buen puerto”.


Josué Nivardo Mena Villanueva

¿Cómo es un día normal en tu vida fuera de campaña?

Sencillo, yo no actúo si no hay adrenalina, si no hay ataque. Nunca he tenido la oportunidad de ver Netflix, hasta ahora lo empiezo a ver, me gusta estar en paz, disfruto la meditación, estar con mi familia; debido a la lucha social que abanderé muchos años, no pude dedicarles mucho tiempo. Hoy los domingos son para la familia, comemos y conversamos juntos me gusta caminar en el muelle de Holbox, ir a caminar por la playa, ver los negocios de la familia. No hago nada extraordinario, simplemente vivir la vida”.

Tu platillo favorito…

“Me la pones difícil, pero todo lo que está dentro del universo de las carnes frías, me fascina. Hay quienes piensan que podrían ser los mariscos, pero no llego a disfrutarlos tanto como las carnes frías”.

¿Qué momento marcó tu vida para dedicarte de lleno al servicio público?

“Creo que lo tenemos por convicción, es una asignación dentro de la religión -soy diácono, el que ayuda, el que sirve, el que está para escuchar al más necesitado-, sin embargo, asomar la cabeza a la actividad política fue por defender la lucha social. De no haber contado con el apoyo de mi gente pude haber terminado en la cárcel”.

¿Si tuvieras la oportunidad de cambiar algo de lo mucho que has vivido en el pasado para mejorar tu presente qué sería?

¡Muchas cosas la verdad! Tengo un buen equipo, una buena esposa que está siempre conmigo. El hecho de perder las elecciones pasadas me dejó un mal sabor de boca, pero también me dejó una gran enseñanza, el proyecto mayor se acercaba y debía aceptarlo tal y como era. Tenía todo para hacer todas las triquiñuelas que todos los partidos y los políticos hacen; no lo hice por recomendación de mi esposa y dejamos que la gente decida y hoy estoy convencido que decidió erróneamente, porque lo están lamentando, los que creíamos que estaban en nuestro equipo nos traicionaron”.

Cuando alguien menciona el nombre de Holbox, qué recuerdo viene a tu mente…

“Un gran sacrificio. Nosotros vivimos esa tierra cuando sus calles eran arenales, daba trabajo caminarlas; lo que para nosotros era algo natural sin saberlo, hoy se denomina mágico; sobrevivir no era fácil; vagamente recuerdo cómo era una ciudad en mi niñez, la economía familiar no lo permitía. Añoro mucho al Holbox antiguo, pero si hacemos la comparación, hoy está completamente deteriorado”.

¿Cómo te imaginas tu vida dentro de cinco años?

“Nunca me he visto en la silla, así como nunca me vi en la silla presidencial de Lázaro Cárdenas, siempre me pareció la oficina un lugar extraño, porque no es mi hábital natural, lo mío es andar lo más cómodo y en chanclas, así como ayudar y servir. Como presidente municipal rompí muchos protocolos y creo que como gobernador aún más porque dentro del proyecto hay socios y hay co-gobernadores”.

¡Si te pidiéramos una razón, cuál sería por la que el electorado debe votar por ti?

“Sencillo. Porque he visto nacer y crecer el Estado de Quintana Roo, casi todos sus políticos han sido mis amigos; como capitán de puerto en Holbox los recibí a todos cuando había evacuaciones y huracanes, ahora bien, el que haya una línea, el que no goce la gente de la libertad total de emitir su voto, me causa nauseas, eso que te quieran obligar o amenazar, más todavía. Creo que el reto mayor que tengo es hacer y cambiar la nueva forma de hacer política. Muchas de mis propuestas las empiezo a oír ahora en voz de otros candidatos, simplemente las repiten, aunque no sientan esa voluntad de corazón, hoy yo me comprometo a todo lo que he dicho”.

Vemos que un ejemplo es la tarjeta que has puesto en tu mano, qué nos puedes decir al respecto…

“Es parte del proyecto. Será de gran ayuda para la clase vulnerable, a la clase trabajadora que ha sido golpeada por su economía. Durante la pandemia ayudamos a familias quintanarroenses con alimentación, medicamentos y sillas de ruedas; en mi mente no hay una persona a la que le haya negado un apoyo. “La Buena” es una tarjeta que va incluir medicamentos, ya lo hicimos en Lázaro Cárdenas, pero esta vez incluiremos alimentos como pescado, pollo, productos del campo y lo que esté a nuestro alcance”.

¿Y en tu vida personal, cómo te has fortalecido para llegar a esta altura en excelente condición, practicas algún deporte?

“No soy futbolista. Cuando a mí me encantó el deporte, practiqué el tenis, el basquetbol, y el voleibol; el futbol lo dejé de jugar cuando me rompieron mi nariz, y eso me enseñó que uno no se debe meter en problemas de a gratis. Cuando entré a las cosas de Dios, a la religión, decidí que el deporte tenía que hacerse a un lado, y dedicarme a lo que verdaderamente me hace feliz”.

¿Viendo la vida como si fuera un deporte, donde la cancha es un terreno en el que puede pasar de todo, qué lección te queda después de ese balonazo físico y los golpes emocionales que te ha dado practicar con tanta pasión la vida política…?

“Cuando hay en tu corazón buena voluntad, cuando no le debes nada a nadie, eso es lo que te apuntala y te abandera. No me importan los enemigos, los malos comentarios, yo sé y estoy feliz conmigo mismo, con mi equipo y mi familia, y vamos a jugar con todo y vamos a ganar”.


José Luis Pech Varguez

Cuando escuchamos su nombre, pensamos que usted es un galeno, pero no, es ingeniero industrial, y su grado de doctor es académico en administración, no obstante, nos preguntamos ¿cómo encuentra usted al paciente que aspira atender para devolverle su salud?

“La ventaja que tengo respecto a otros candidatos son las responsabilidades que he tenido, todas ellas me dan una visión bastante amplia de lo que es Quintana Roo. Haber estado en las finanzas me hace entender porque está tan endeudado, porque no se está invirtiendo en obra pública. Hemos aplaudido el crecimiento, pero es pésimo para la sociedad, ya que no se invierte en la gente, en la infraestructura social. A Cancún le quedó chico el número de habitantes que iba tener por cuarto de hotel, por poner un ejemplo. Por todo esto, mi formación, mi paso por la función pública y la academia, me permiten hacer un diagnóstico más amplio para sanar este cuerpo que está enfermo y así poder rescatar el paraíso que estamos perdiendo”.

Desde luego que la gravedad de este caso requiere no sólo de uno sino de la participación de varios especialistas…

“Un gobierno no se puede hacer con un solo hombre. Necesitamos de la participación social. Necesitamos empresarios, académicos, gente que quiera y esté decidida a participar, y que las visiones que tomemos sean colegiadas, así sea en seguridad, educación y salud, entre otras áreas que son fundamentales. Necesitamos tantas cosas como un buen sistema de transporte público, son temas que debemos discutirlos bie y encontrar los fondos y hacerlos correctamente”.

Cuénteme una anécdota de su vida en la que haya resuelto con éxito una situación problemática, quizá no tan grave como las que nos atañe ahora…

“Reunido en una ocasión con empresarios del sur, que se quejaban de lo contrario de ustedes. Allá sólo había dos o tres vuelos al día y aquí casi 400. Me preguntaban cómo le íbamos a hacer para darle conectividad al sur. Primero debíamos crear productos turísticos, después hicimos un convenio con una aerolínea para que sacara su punto de equilibrio y antes del tercer mes ya lo había logrado, posteriormente fueron llegando nuevas aerolíneas. Definitivamente el estado tiene muchos roles que debe jugar de la mano de la iniciativa privada”. 

Con toda esa experiencia acumulada en los diversos cargos que ha desempeñado en el servicio público, ¿cómo se ve ante la posibilidad de ser un líder?

“Una de las cosas que aprendí en la universidad, después de ser cinco veces secretario, es la diferencia de trabajar colectivamente. Yo venía de ser secretario y pensaba que llegaba a mandar como manda un secretario, pero la universidad estaba en conflicto y ahí quien toma las decisiones es el Consejo Universitario. El rector tiene voz, pero no tiene voto, sólo tiene voto de calidad en caso de desempate. Aprendí el valor de las decisiones colectivas y estoy convencido de que vamos a trabajar colectivamente. Soy una persona de experiencia, pero también he cometido errores en mi vida y una forma de evitarlos es escuchar a la gente que esté vinculada con el tema, según el caso. Ya tengo la edad suficiente para escuchar, ya superé los traumas de sentirme demasiado listo, y entender que hay gente que sabe mucho de otros temas para que las cosas se resuelvan mejor”.

¿Le gusta el deporte al doctor Pech?

“Les contaré que mis padres se divorciaron y una parte de mi vida la crecí con un sacerdote que fue educado con los jesuitas; él era conciliar, pero como cerraron los seminarios, era la época de Plutarco Elías Calles, tuvo que estudiar con el llamado “ejército de la iglesia”, porque hacen tanto deporte así como estudian; cuando viví con él me impuso el tema del deporte, luego lo olvidé un tiempo; cuando ingresé a la universidad me volví seleccionado del equipo de natación, un deporte exigente que demandaba dos horas de práctica y ello me permitió conocer la República Mexicana, y esto me quedó como algo que debo hacer, tengo 68 años y a esta edad ya no se pueden hacer muchas cosas, pero creo que es una vía para que los jóvenes puedan encontrar otras vías para su desarrollo, encuentren su vocación y puedan hacer negocios.

“Es obligación de los adultos que hemos tenido la oportunidad de tener una vida mejor, de preocuparnos por los jóvenes para que cambien esa visión sin esperanza que tienen algunos a tan corto plazo para que no caigan en alguna actividad delictiva”. 

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