Seamos Auténticos

Soy libre!

No busquemos justificación en nuestra zona de paz. Por naturaleza, buscamos aprobación de nuestras acciones, aunque nosotros sepamos con certeza que muchas provienen de la bondad. Estamos acostumbrados a justificar todas nuestras acciones, tanto las malas como las buenas. Cuando tengan una conversación con alguien, traten de estar presentes en el ahora y fíjense en la cantidad de justificaciones que normalizamos en nuestro vocabulario:

-Hoy me desperté tarde porque los vecinos no me dejaron dormir, pero normalmente soy muy productiva. 

-Hoy me comí una dona porque he comido saludable toda la semana y por fin me lo gané. 

-Hoy me maquillé porque creí que el evento era más elegante, pero normalmente siempre estoy al natural. 

¿Por qué tenemos que justificar todo ante la sociedad? El control está en lo que haces y lo que dices, no en cómo lo van a tomar las otras personas. Cada persona es diferente e interpreta cada situación de manera única. No tomes responsabilidad de los pensamientos ajenos. 

Observa con más claridad y menos miedo. Actúa con más control y menos reacción. Intentemos cambiar nuestro vocabulario para convertirnos dueños de nuestras palabras y acciones.

-“Hoy me desperté tarde porque quise dormir más”. Nadie va a pensar que eres un flojo, y si lo piensan, es irrelevante. Lo único relevante es que tú te sientas bien contigo mismo.

-“Hoy me comí una dona porque se me antojo”. Nadie va a pensar que no te importa tu alimentación, y si lo piensan, es irrelevante. Lo único relevante es que tú te sientas bien contigo mismo.

-“Hoy me maquillé porque me gusta el arte del maquillaje.” Nadie va a pensar que tu belleza no es natural, y si lo piensan, es irrelevante. Lo único relevante es que tú te sientas bien contigo mismo. En la letra de mi canción favorita dice: “lo opuesto del amor es la indiferencia”. Y eso es lo más cierto que van a escuchar. Si intentamos justificar nuestras acciones es porque queremos que esas personas que amamos estén orgullosos de nosotros. No te estreses si buscas justificación, eso significa que amas. Cuando amamos a alguien, nos importa cómo piensan de nosotros, pero no podemos ignorar al ser más importante y menos indiferente que tienes en tu vida: tú mismo. Si te amas a tí mismo y te pones primero, vas a querer vivir una vida llena de amor y alegría reflejada todos los días en tus acciones y pensamientos. Las justificaciones se desvanecerán poco a poco porque entenderás que la felicidad viene de adentro. Si tú te sientes sano, saludable y feliz, tus acciones son libres de justificación hasta llegar al punto que los demás no pedirán explicación porque pueden ver que tú estas feliz. Si esas personas en las que te preocupas del ‘qué dirán’ de verdad te aman puramente, ellos amarán ver a tu verdadero ser feliz sin necesidad de explicaciones. ¿Desde cuándo tenemos que justificar la felicidad? Desde nunca. Nunca tuvimos que hacerlo, solamente decidimos hacerlo y cómo por fin me doy cuenta que es mi decisión, puedo decidir a actuar y pensar libremente. ¡Soy libre! 

Habla lo que quieres escuchar. Tu cuerpo y tu mente reaccionan a tus propias acciones. No trates de predecir el futuro ya que no es sano para tu mente. Al intentar predecir que otra gente te va a juzgar por tus acciones, acabaste haciendo ideas imaginarias que tenías que justificar. La vida no es una sala de justicia. Los pensamientos de los otros no están en nuestro control, entonces si no podemos controlarlos, ¿por qué estresarse? Mejor, enfoquémonos en esos que sí podemos controlar: los tuyos propios. Nunca dejes que el amor hacia ti mismo se vuelva indiferente. Seamos egoístas y hay que darnos el mayor amor hacia nosotros mismos. Porque ese amor que recibes de ti mismo, es el único que puedes controlar. ¿Quién no quiere asegurar tener amor incondicional en sus vidas? Y ese amor incondicional va a encender un brillo dentro de ti. Y ese brillo contagiará a muchas personas y dejará una marca en el mundo por el resto de los tiempos.

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