Ana Mari Irabien
Una voz que inspira y una ruta hacia la excelencia
Por David Asencio
Con 30 años de experiencia en comunicación y relaciones públicas, Ana Mari Irabien ha construido una trayectoria marcada por la serenidad estratégica y la osadía operativa. Licenciada en Administración de Empresas Turísticas y diplomada en Relaciones Públicas y Protocolo, ha desarrollado una carrera que abarca desde la gestión de crisis y la comunicación institucional hasta el diseño de estrategias de reputación y compromiso público.
Sus aportes se destacan en:
– Manejo de crisis y comunicación de riesgo: anticipación, transparencia y respuesta eficaz.
– Relaciones públicas estratégicas: construcción de puentes entre organizaciones y sus audiencias.
– Protocolo institucional: herramientas para una comunicación respetuosa, clara y cohesionadora.
– Liderazgo y gestión de equipos: desarrollo de capacidades, mentorización y cultura de alto rendimiento.
– Innovación y aprendizaje continuo: lectura constante y actualización profesional para anticiparse a tendencias y desafíos.
Además de su rol profesional, Ana Mari es una empresaria y funcionaria que sabe entrelazar teoría y práctica. Es una persona valiente, ética y comprometida con la transformación positiva de las organizaciones y comunidades a las que sirve. Su mensaje es claro: con preparación constante, claridad narrativa y una visión orientada al servicio, es posible comunicar con impacto, gestionar lo complejo y convertir las crisis en oportunidades de mejora.
Brújula: ¿Quién es Ana Mari Irabien? Soy una mujer apasionada por la vida, tanto en lo laboral como en lo familiar. Amo pasar tiempo con mi familia y adoro lo que hago en mi trabajo. Mi propósito es transformar ideas en acciones con claridad, ética y servicio, impactando positivamente a las personas y a las organizaciones con las que colaboro.
Brújula: ¿Cómo entras a las Relaciones Públicas? Mi entrada a las Relaciones Públicas no fue planificada desde el inicio. Trabajaba en el Hotel Fiesta Americana, en el área de servicio a huéspedes. Me gustaba la operatividad y el ritmo del día a día, pero fue mi jefe quien detectó en mí algo que quizá yo misma aún no veía. En un momento de ausencia de la compañera a cargo de Relaciones Públicas, él me entregó la oportunidad: me nombraría para ese rol. Me dijo claramente que tenía por naturaleza las cualidades necesarias para ese perfil: ser comunicadora, disfrutar del contacto con las personas y saber hacerlas sentir bien.
Yo siempre he dicho que no he tenido problemas para comunicarme. Soy una persona apasionada, con esa sensibilidad para atender a las personas y hacer que se sientan excelentes. Ese enfoque humano y orientado al servicio fue, sin reserva, lo que me llevó a entrar y hacer carrera en las Relaciones Públicas en el turismo.
Brújula: ¿Qué viene para Ana Mari Irabien? Hoy disfruto de mis nietos y de la riqueza de la familia; valoro la amistad y agradezco a la vida por lo que me ha dado. Quienes amamos nuestro trabajo somos afortunados; esa bendición la transformo en acciones que inspiran, conectan y generan impacto positivo. Seguiré aprendiendo, acompañando, liderando con empatía y sirviendo con propósito.





